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Entender a tu gato

¿Por qué mi gato me ignora y no responde a su nombre?

Llamas a tu gato desde el sofá. Una oreja gira hacia ti, el resto del gato sigue donde estaba, y esa es toda la respuesta.

Un maine coon atigrado marrón, sentado en el alféizar de espaldas a la habitación, mira por la ventana.

En pocas palabras

Lo más probable es que tu gato conozca su nombre y te oiga. En un estudio japonés de 2019, los gatos distinguieron su nombre de otras palabras, incluso cuando lo decía un desconocido. En estos estudios, los gatos respondieron con las orejas y la cabeza, no con un maullido, así que una oreja girada hacia ti ya es una respuesta. Que venga o no puede depender de lo que el nombre haya significado hasta ahora: comida y juego, o una visita al veterinario.

¿Los gatos reconocen su nombre?

Lo distinguen de otras palabras. Unos investigadores de Japón hicieron cuatro experimentos con 16, 34, 29 y 33 gatos, la mayoría en sus propias casas y algunos en un café de gatos. El dueño se quedaba donde el gato no lo veía, y un altavoz escondido reproducía cuatro palabras corrientes, con 15 segundos entre una y otra, y después el nombre del gato. En uno de los experimentos, en lugar de palabras se oían los nombres de otros gatos de la casa.

Los investigadores grabaron a cada gato y anotaron lo que hacía: mover las orejas, mover la cabeza, maullar, mover la cola o levantarse y caminar. No todos los gatos perdieron interés con las cuatro palabras. En conjunto, los que sí lo perdieron volvieron a prestar atención al oír su nombre.

En los tres primeros experimentos, la grabación la hacía el propio dueño. En el último, la voz era de una de dos mujeres que los gatos no conocían, y aun así distinguieron su nombre de las palabras corrientes. A los dueños se les pidió decir el nombre como suelen llamar a su gato, apodo incluido, así que el nombre probado era el que cada gato oye de verdad.

Hubo una excepción. Los gatos del café distinguían su nombre de las palabras corrientes igual de bien que los gatos de casa, pero no de los nombres de los otros gatos que vivían allí.

¿Tu gato distingue tu voz de la de un extraño?

Sí. En un estudio anterior de dos de los mismos investigadores, publicado en 2013, 20 gatos oyeron su nombre en la voz de tres desconocidos, uno tras otro, y luego en la de su dueño, que no estaba a la vista. Con el tercer desconocido, 15 de los 20 reaccionaban menos que con el primero, y esos 15 volvieron a prestar atención con la voz de su dueño. Los investigadores concluyeron que los gatos distinguen a las personas solo por la voz.

El tono también cuenta. La mayoría de la gente habla con sus animales, y esa forma de hablar se parece mucho a la que usamos con los niños pequeños. Un estudio francés con 16 gatos vio que distinguían esa forma de hablar, dirigida a ellos, de la que usamos con adultos, pero solo cuando hablaba su dueño. Con la voz de un extraño, no parecían notar la diferencia.

¿Por qué mi gato mueve las orejas cuando le hablo?

Porque así responden los gatos. Los dos estudios japoneses observaron si los gatos giraban las orejas y la cabeza hacia la voz, o si maullaban y movían la cola. Los gatos respondieron con las orejas y la cabeza. En el estudio de 2013 eso no cambió ni siquiera con la voz de su dueño.

Los investigadores creen que la propia prueba puede explicar una parte. En el día a día, cuando la llamada trae comida o algo estresante, un gato puede reaccionar con algo más que una oreja. Aun así, una oreja que se gira hacia ti significa que te ha oído.

Fíjate también en cómo están las orejas. Cats Protection, una organización benéfica británica, cuenta las orejas hacia delante y relajadas entre las señales de un gato feliz, y el refugio Battersea añade que las orejas de un gato feliz pueden moverse igualmente al oír sonidos. Las orejas hacia un lado o hacia atrás están en la lista de Cats Protection de señales de un gato a disgusto, junto con las pupilas dilatadas y el pelo erizado. Nuestra guía sobre el lenguaje corporal del gato repasa las demás señales.

Mi gato no responde a su nombre: por qué pasa

Cats Protection lo dice claro: para tu gato, el nombre que elegiste con tanto cariño es solo un sonido que haces. Un gato que viene corriendo al oírlo probablemente ha aprendido que ese sonido significa algo bueno. Su ejemplo es llamarlo justo antes de dejarle el cuenco de comida.

También puede pasar lo contrario. Los autores del estudio de 2019 escriben que el nombre de un gato puede asociarse con comida, caricias o juego, o con algo desagradable, como ir al veterinario o un baño. Si casi siempre dices su nombre justo antes de sacar la transportadora, eso puede ser lo que el nombre signifique para tu gato.

En casas con varios gatos, a veces se les llama a todos a la vez. Los investigadores creen que entonces un gato puede asociar con una recompensa los nombres de los otros gatos, además del suyo.

¿Los gatos te ignoran a propósito?

Puede parecerlo, pero Cats Protection dice que no todos los gatos responden enseguida, que algunos no lo entienden en absoluto y que no es culpa suya. Puede que tu gato no entienda qué le pides, o que no le interese lo que le ofreces.

Por eso, nunca le grites ni lo castigues si no viene. La RSPCA, la sociedad británica protectora de animales, explica que es muy poco probable que lo entienda y que puede volverse más nervioso o miedoso.

¿Mi gato es sordo o me ignora?

Si ni siquiera gira una oreja, la pregunta tiene sentido. Cats Protection dice que algunos gatos nacen sordos y otros van perdiendo el oído con la edad, y que una pérdida repentina suele deberse a una enfermedad o una lesión. Los gatos sordos suelen compensarlo tan bien con sus otros sentidos que a sus dueños les puede costar incluso darse cuenta.

Las señales que enumera: no responder cuando le hablas o lo llamas, asustarse con facilidad, dejar de temer a la aspiradora y otros aparatos ruidosos, parecer mareado o desorientado, sacudir la cabeza o rascarse una oreja con las uñas, y pus, secreción o mal olor en el oído. Algunos gatos sordos también maúllan más a menudo y más fuerte, y otros se quedan completamente callados. Si notas alguna de estas señales, llévalo al veterinario, que podrá ver si tiene tratamiento. Algunas sorderas tienen tratamiento, como cuando la cera, los ácaros o una infección no dejan pasar el sonido.

También existe el oído selectivo. El ejemplo de Cats Protection es un gato que te ignora cuando lo llamas pero reacciona al momento al oír agitar la caja de comida seca.

¿Por qué mi gato no viene cuando le hago «psss psss»?

Cats Protection explica que decir «puss puss», o hacerle a tu gato cualquier ruido con una «s» fuerte, le desagrada. Le suena a bufido, así que piensa que no vienes en son de paz.

Si el «psss psss» solo te gana una oreja, prueba con su nombre en un tono alegre, y dale significado con el juego de abajo.

Cómo enseñar a tu gato a responder a su nombre

Este es el método de Cats Protection. Empieza cuando tu gato esté tranquilo: nunca entrenes a un gato nervioso o asustado, y a un gato mayor o enfermo le puede costar. Elige una habitación silenciosa, ponte de pie con tu gato sentado delante y ten al lado un cuenco pequeño con su comida. Resta esos trocitos de su ración diaria para que no coma de más.

Di su nombre. Cuando te mire, di «sí» con voz alegre y dale un trocito de comida, a ser posible en los dos segundos siguientes a la mirada. Si aparta la vista, vuelve a empezar con el nombre.

Que cada sesión dure tres minutos como mucho, y haz unas cuantas a lo largo de los días siguientes. Mientras le enseñas, intenta no usar el nombre fuera de las sesiones para que no se confunda.

Un maine coon atigrado marrón, sentado en una alfombra, mira hacia arriba a una mano que sostiene un premio pequeño.

Llamar a tu gato desde más lejos

Cuando tu gato ya lo haya entendido, haz las mismas sesiones un poco más lejos, o sentado. Cambia las cosas poco a poco, porque un cambio brusco puede distraerlo.

Cuando responda en todas las sesiones, cambia parte de los premios por otras recompensas: un juguete, una caricia si le gusta o salir al jardín. Después, prémialo una vez sí y otra no, y más adelante una de cada tres. No dejes de premiarlo de golpe. Cats Protection advierte que tu gato también dejará de responder.

Si prefieres que alguien planifique las sesiones por ti, un programa de Lapka las organiza y las ajusta después de cada una.

Un maine coon atigrado marrón trota por un pasillo hacia una persona agachada a unos pasos.

Si tu gato sigue sin venir

Cats Protection aconseja ponérselo más fácil y más interesante. Vuelve a una distancia que ya funcionaba y prueba una recompensa que le apetezca más: puede que la que le ofreces simplemente no le interese.

No lo llames más alto. Cats Protection dice que podría asustarlo. Si alguno de los dos se está frustrando, déjalo y vuelve a intentarlo otro día.

Notas de la primera semana del juego del nombre

Lunes, antes de cenar, en la cocina: dije «Mila» una vez. Primero la oreja, luego la mirada. «Sí» y un trocito de comida. Seis miradas en tres minutos.

Miércoles, desde el sofá, a dos metros: miró todas las veces menos una.

Sábado, desde el pasillo: vino hasta la mitad y se sentó a lavarse. Mañana, otra vez desde el sofá.

Unas notas así muestran en qué paso le cuesta a tu gato, y así sabes dónde ir más despacio.

Lo que más se pregunta

¿Por qué mi gato me ignora cuando lo llamo?

Lo más probable es que conozca su nombre y te oiga, y te responda con una oreja o girando la cabeza. Que se levante depende de a qué ha llevado el nombre hasta ahora, y el juego del nombre de arriba sirve para cambiarlo.

¿Los gatos reconocen la voz de su dueño?

Sí. En el estudio de 2013, 15 de 20 gatos fueron perdiendo interés mientras tres desconocidos decían su nombre, y volvieron a prestar atención con la voz de su dueño. Como en el estudio de los nombres, lo mostraron con las orejas y la cabeza, no con maullidos.

¿Los gatos responden a los apodos?

En el estudio japonés sobre los nombres, los dueños usaron el nombre con el que llaman a su gato normalmente, apodo incluido, y los gatos lo distinguieron de otras palabras. Así que el nombre que conviene enseñar es el que de verdad dices cada día.

¿Por qué mi gato viene por la comida pero no cuando lo llamo?

Porque ese sonido ya significa comida. Cats Protection pone el ejemplo de llamar a tu gato antes de dejarle el cuenco: asocia el sonido con la cena y llega dando saltos. El juego del nombre crea esa misma relación con su nombre, sesión corta a sesión corta.

¿Cuánto se tarda en enseñar a un gato su nombre?

Cats Protection describe unas cuantas sesiones cortas a lo largo de varios días para el primer paso, y luego ir alejándote poco a poco. No todos los gatos responden enseguida, y algunos no lo entienden en absoluto, lo cual no es culpa suya.

¿Qué os gustaría probar ahora?