← Todas las guías

Primeros pasos

Clicker para gatos: cómo empezar a entrenar paso a paso

Compraste un clicker, lo apretaste una vez para ver qué hacía y tu gato levantó la cabeza desde el sofá. Con esa mirada empieza el entrenamiento con clicker.

Un maine coon atigrado marrón sentado en la alfombra de la sala mira hacia la mano de una persona que sostiene un clicker pequeño.

Por dónde empezar

El clicker marca con un clic el momento exacto en que tu gato hace algo bien, y justo después llega un premio. Primero carga el clicker: clic, premio, y repite hasta que tu gato busque la comida al oír el sonido. Después haz clic cuando toque un objetivo, venga al oír su nombre o se siente. Haz sesiones de unos tres minutos, nunca castigues y, si el clic le asusta, usa una palabra como «sí».

Qué es un clicker para gatos y por qué funciona el clic

Un clicker es un aparatito que hace el mismo clic cada vez que lo aprietas. En el entrenamiento funciona como marcador: le dice a tu gato que lo que acaba de hacer es justo lo que gana el premio. Cats Protection lo describe como refuerzo positivo. El clic seguido de un premio hace que tu gato tenga más ganas de repetirlo.

Todo depende del momento. Battersea explica que el premio tiene que llegar lo antes posible después de la conducta; si tarda demasiado, es poco probable que tu gato relacione una cosa con la otra. No siempre puedes darle el premio en ese instante, pero sí hacer clic, y el premio llega uno o dos segundos después.

Cats Protection prefiere el clicker a una palabra porque suena siempre igual y tu gato no lo oye en ningún otro contexto. También ayuda cuando en casa entrena al gato más de una persona.

Qué necesitas: clicker, premios y un objetivo

Bastan tres cosas: un clicker, premios pequeños y algo que tu gato pueda tocar con la nariz. Sirve el palito target de un kit, pero según Cats Protection también vale tu mano, y en un estudio el objetivo era un simple palillo chino de plástico o un dedo. En esta web puedes probar el sonido de un clicker antes de comprar uno.

Elige un premio que le encante, que se coma rápido y apenas haya que masticar, para que la sesión no se pare. Separa una porción pequeña antes de empezar y termina cuando se acabe. Ese día dale un poco menos de comida, para que los premios no le hagan engordar. Lleva los premios en el bolsillo y no en una bolsa a la vista: según Battersea, así tu gato se fija en ti. Si con comida cerca te agarra los dedos, deja cada premio en el suelo.

Cómo cargar el clicker

Cargar el clicker es enseñarle a tu gato que el clic siempre trae un premio. Todavía no le pidas nada. Elige un momento en que esté tranquilo pero despierto, en una habitación sin distracciones. Haz clic a poca distancia de él y dale un premio enseguida. Sin ningún otro sonido a la vez: nada de «muy bien» encima del clic.

Repite hasta que tu gato busque el premio en cuanto oiga el clic. Cats Protection no da una cifra, solo «varias veces», pero lo verás tú mismo: al oír el clic, gira la cabeza hacia tu mano. Si el sonido le hace dar un respingo, haz clic dentro del bolsillo o detrás de un cojín para amortiguarlo.

Cats Protection también aconseja una revisión en el veterinario antes de empezar, porque a un gato que no se encuentra bien le puede costar entrenar.

El primer truco: tocar un objetivo

Tocar un objetivo es un buen primer truco. En un estudio con 100 gatos de refugio que hicieron 15 sesiones de clicker de cinco minutos durante dos semanas, el 79 % lo aprendió. Es más que cualquiera de las otras tres conductas que se probaron: girar sobre sí mismo (60 %), chocar la pata (31 %) y sentarse (27 %).

Acerca la punta del palito, o un dedo, a la nariz de tu gato y espera. En cuanto la nariz lo toque, haz clic y dale un premio. Luego aléjalo un poco y repite, cada vez un poco más lejos.

Cuando tu gato siga el objetivo, podrás usarlo para llevarlo a un sitio concreto. Con el mismo clic y premio puedes enseñarle a entrar en el transportín, y las visitas al veterinario serán más fáciles.

Una persona sostiene un palillo chino de plástico a poca altura, y un maine coon atigrado marrón toca la punta con la nariz.

Cómo enseñarle a venir cuando lo llamas

Venir cuando lo llamas empieza por su nombre. En una habitación tranquila, con tu gato sentado y relajado delante de ti, di su nombre una vez. En cuanto te mire, haz clic y dale un poco de comida. Cats Protection recomienda que llegue, a ser posible, en los dos segundos siguientes a la mirada.

Repite en sesiones cortas durante los días siguientes, de tres minutos como máximo. Cuando se gire hacia ti siempre, aléjate un poco o siéntate, y haz cada cambio poco a poco. Mientras aprende, intenta no usar su nombre fuera de estas sesiones. Y no lo digas más fuerte si no responde, porque podría asustarle.

Cats Protection señala que esto es lo que te ayudará a que vuelva a casa o a apartarlo de algo peligroso.

Cómo enseñar a tu gato a sentarse con clicker

Sujeta un premio a uno o dos centímetros de su nariz, con la palma hacia arriba. Súbelo despacio unos cinco centímetros y después llévalo unos centímetros hacia atrás, hacia la cola. Al seguirlo con la mirada, tu gato debería sentarse solo. Haz clic en cuanto se siente y dale el premio.

Lanza el siguiente premio un poco lejos para que se levante y vuelve a empezar. Nunca lo empujes para que se siente. Cats Protection advierte que forzar la postura le causa estrés.

Sentarse cuesta más que tocar el objetivo: en el estudio del refugio solo el 27 % lo dominaba a las dos semanas. Cats Protection propone tres sesiones de tres minutos al día y espera que en siete días se siente al oír la palabra, aunque algunos gatos tardan más y otros no lo consiguen nunca.

Un maine coon atigrado marrón sentado en el suelo de la cocina, con la vista en un premio sostenido a pocos centímetros sobre su nariz.

Cuándo hacer clic y cuánto entrenar

Haz clic mientras ocurre la conducta, no un segundo después. Si haces clic cuando ya se está levantando de un «siéntate», has premiado que se levante. Cats Protection sugiere practicar antes con una persona: que alguien se toque la nariz de vez en cuando y tú hagas clic lo más rápido que puedas.

¿Hiciste clic en mal momento? Dale el premio igualmente. El clicker solo funciona mientras el clic signifique siempre comida.

Las sesiones, cortas. Las guías de Cats Protection hablan de tres minutos como máximo, y los gatos del estudio hacían cinco. Si notas que te frustras, para y vuelve a intentarlo otro día. Lapka arma un programa para tu gato con lecciones así de cortas y ajusta el siguiente paso según lo que anotes.

Una palabra marcadora en lugar del clicker

¿No tienes clicker? Una palabra corta hace lo mismo. Battersea sugiere decir «bien» con voz alegre pero tranquila y dar un premio enseguida, hasta que la palabra sola anuncie que llega algo bueno. Cats Protection usa «sí» en sus guías.

La palabra tiene que seguir siendo especial: siempre la misma, dicha igual, y nunca en la charla de todos los días con tu gato. Cada vez que la dices sin premio, la relación se debilita. Por eso Cats Protection considera que el clicker suele funcionar mejor. Su sonido no cambia, lo apriete quien lo apriete.

Si a tu gato le asusta el clicker

A algunos gatos el clic les asusta. Si tu gato da un respingo al oírlo, estás haciendo clic demasiado cerca o demasiado fuerte.

Aléjate, o haz clic dentro del bolsillo o detrás de un cojín. Si aun así no le gusta, cambia a una palabra marcadora dicha en voz baja. Cats Protection recomienda una señal verbal distinta para los gatos a los que asusta el clicker.

A los gatos tímidos les puede costar más, uses lo que uses. Cats Protection dice que los gatos nerviosos, tímidos o ansiosos pueden tener dificultades, y en el estudio del refugio los gatos más atrevidos avanzaron más que los tímidos. No entrenes nunca a un gato que en ese momento está nervioso o asustado. Espera a que esté tranquilo.

Errores comunes al entrenar con clicker

Trabajar dos cosas a la vez. Quédate con un objetivo hasta que tu gato lo domine, pasa al siguiente y pídele el truco anterior de vez en cuando para que no lo olvide.

Quitar los premios de golpe. Cuando la conducta salga siempre, añade una palabra o un gesto, y luego premia cada vez menos, poco a poco: una vez sí y otra no, y más adelante una de cada cuatro. Si dejas de premiar del todo, tu gato también dejará de responder.

Castigar un fallo. Battersea advierte que un gato castigado probablemente se pondrá ansioso o frustrado y relacionará ese malestar contigo. Si no le sale, hazle el paso más fácil o el premio más apetecible.

Las tres primeras sesiones de Mila

Lunes, antes de cenar. Cargué el clicker detrás de un cojín: clic y premio, unas doce veces. Al final ya se giraba hacia mi bolsillo al oír el clic.

Martes. Palillo a 2 cm de la nariz: 7 intentos, 6 toques. Lo aparté unos 20 cm hacia un lado: 2 toques, y se fue a la ventana. Lo dejamos ahí.

Miércoles. Empezamos otra vez con el palillo cerca: 5 toques de 5, y luego un paso más lejos.

Anotar dónde estaba el objetivo cada vez te dice por dónde empezar la siguiente sesión.

Si no sale como esperabas

¿Cuánto se tarda en entrenar a un gato con clicker?

Según Cats Protection, entre unos días y unos meses. En el estudio del refugio, la mayoría de los gatos aprendió a tocar un objetivo en dos semanas de sesiones cortas, y solo el 27 % aprendió a sentarse en ese tiempo.

¿Se puede entrenar con clicker a un gato mayor?

Sí. Cats Protection dice que se puede entrenar con clicker a cualquier edad y que importa más el carácter que la edad. En el estudio del refugio, la edad y el sexo no cambiaron el aprendizaje, y los gatos con más interés por la comida avanzaron más en tocar el objetivo y en chocar la pata.

¿Es bueno el clicker para los gatos?

Cats Protection explica que entrenar le da estimulación mental, puede evitar que se aburra y facilita cosas del día a día, como usar la gatera o el transportín. Los autores del estudio del refugio creen que, en un refugio, también puede aliviar el estrés, por la actividad y el contacto con personas que aporta.

¿Cuándo añado una palabra como «siéntate»?

Cuando la conducta ya salga siempre. Cats Protection sugiere decir la palabra un segundo antes de tu gesto habitual. Tras varias repeticiones, tu gato se sentará solo con oírla. Vale cualquier palabra, porque aprende el sonido, no el significado: «siéntate» o incluso «plátano».

¿Qué os gustaría probar ahora?