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Entender a tu gato

¿Por qué mi gato me muerde suavemente? Mordiscos de amor

Estás acariciando a tu gato en el sofá, ronronea y, de pronto, te cierra los dientes sobre la mano con suavidad. No duele. ¿Qué ha sido eso?

Un maine coon atigrado marrón, tumbado en el regazo de una persona en el sofá, le mordisquea suavemente el canto de la mano.

En pocas palabras

Un mordisco suave, el que muchos llaman mordisco de amor, a menudo significa que tu gato se ha alterado. Cats Protection dice que un gato que muerde mientras lo acaricias o juegas con él puede estar sobreexcitado o trasladándote su juego de caza. Los lametones y el ronroneo de alrededor son amistosos, pero el mordisco pide una pausa. Si es algo nuevo en tu gato, llévalo al veterinario, porque el dolor puede causarlo.

¿Qué significan los mordiscos de amor en los gatos?

Un mordisco de amor es como llaman muchos dueños a un mordisquito que no duele, a menudo en mitad de los mimos. Cats Protection no usa esa expresión, pero lo que describe encaja con ella. Cats Protection dice que los gatos suelen tener un buen motivo para morderte con suavidad, y que incluso un mordisco que parece salir de la nada suele llegar después de señales que se te escaparon.

El cariño es real, y está sobre todo en los lametones que rodean el mordisco. Lamer a personas o a otros gatos les sirve para crear vínculo, compartir su olor y sentirse bien. Cuando además muerde, según Cats Protection, tu gato probablemente está sobreexcitado o con ganas de jugar.

Así que toma el mordisco de amor como una señal de que tu gato se ha alterado, por las caricias o por ganas de jugar, y afloja un poco.

¿Por qué mi gato me muerde suavemente mientras ronronea?

Un ronroneo no siempre quiere decir «sigue». Cats Protection explica que si tu gato ronronea fuerte mientras lo acaricias o juegas con él, está estimulado, y puede amasar, babear y lamer a la vez. Puedes seguir. Pero si empieza a morder o arañar, quizá esté sobreestimulado, y un gato así puede agarrarte de repente y morderte.

No lo castigues por ello. El castigo lo estresa y puede traer otros problemas de conducta. Mantén la calma, apártate y dale un rato antes de volver a hacerle caso. Si pasa a menudo, reparte el juego y los mimos en varios ratos cortos a lo largo del día, así su nivel de estímulo se mantiene más equilibrado.

Fíjate también en el resto del cuerpo. Un ronroneo con las orejas aplastadas o giradas hacia los lados, las pupilas grandes y los bigotes hacia delante o hacia abajo indica, probablemente, un gato estresado. El ronroneo también puede ser señal de dolor.

Un maine coon atigrado marrón amasa una manta gris en el sofá con los ojos cerrados, mientras la mano de una persona se aparta de la cabeza del gato.

¿Por qué mi gato me muerde suavemente de la nada?

A menudo solo parece salir de la nada. Muchas veces hubo señales que no viste, y hay dos causas fáciles de pasar por alto porque empiezan en otra parte.

La primera es un juego que no tiene a dónde ir. Si tu gato te agarra el tobillo o te muerde cuando quiere jugar, puede ser lo que Cats Protection llama agresión por juego redirigida. Cuando le faltan juegos y «presas», el gato puede trasladar la caza a las personas. Es más frecuente en gatitos y gatos jóvenes, pero puede pasar a cualquier edad, y puede ser una señal de aburrimiento, algo habitual en los gatos que viven solo en casa.

La segunda es un gato alterado por algo que no puede alcanzar. La ASPCA lo llama agresión redirigida. Tu gato ve a otro gato por la ventana o acecha a un pájaro fuera, y se lanza contra quien tenga cerca. Entre una cosa y otra pueden pasar incluso horas, y por eso a los dueños les parece un ataque sin motivo. En el ejemplo de la ASPCA, un gato pasó por fuera 30 minutos antes del ataque.

Si un gato adulto empieza de pronto a morder jugando cuando nunca lo había hecho, Cats Protection aconseja llevarlo primero al veterinario y después consultar a un especialista cualificado en conducta felina.

Un maine coon atigrado marrón, agazapado en el alféizar, no le quita ojo a un pájaro al otro lado del cristal, con la cola baja.

Mordiscos suaves en el juego: cómo aprenden a medir

Morder jugando es muy común. La ASPCA dice que la agresión por juego es el tipo de agresión más frecuente de los gatos hacia sus dueños, y que el juego brusco es común y natural en gatitos y gatos jóvenes de menos de dos años.

Morder con suavidad se aprende. Los gatos jóvenes aprenden a contener el mordisco y a guardar las uñas jugando entre ellos. El Cornell Feline Health Center explica cómo: un gatito descubre que muerde o araña demasiado fuerte cuando sus hermanos dejan de jugar o le devuelven el golpe. La ASPCA añade que los gatos huérfanos o destetados pronto quizá nunca aprendieron a moderar su juego.

Las manos enseñan lo contrario. Cats Protection dice que estos mordiscos a veces vienen de haber animado al gatito a jugar con dedos de manos y pies en su periodo de socialización, entre las dos y las siete semanas. Si aprende a ver manos y pies como juguetes, sigue atacándolos de adulto, con dientes y uñas mucho más afilados. Este tipo de mordisco suele ser bastante suave, pero aun así puede doler y dejar una herida.

¿Por qué mi gato me muerde suavemente y no me suelta?

Un gato que te rodea el brazo con las patas delanteras y lo muerde, a veces pateando con las traseras, está cazando. Cats Protection lo llama un movimiento de caza clásico. Cuando atrapan una presa grande, a menudo la sujetan con las patas delanteras y la muerden mientras patean con las traseras.

Quédate quieto. Los movimientos bruscos y los ruidos fuertes asustan o excitan más al gato, según Cats Protection, y hacen más probable que vuelva a morder. Mantén toda la calma que puedas, sal del juego con cuidado y dale espacio.

La próxima vez, dale a esas patas traseras algo que patear. Un juguete pateador grande funciona muy bien para eso.

Un maine coon atigrado marrón, tumbado de lado en la alfombra, abraza con las patas delanteras un juguete pateador alargado y lo muerde.

Mordisco de amor o mordisco de verdad: cómo distinguirlos

Un mordisco de amor y uno de aviso pueden sentirse casi igual. Lo que cambia es cómo está el gato. International Cat Care dice que un gato relajado tiene las orejas hacia delante, en su posición normal, y los ojos tranquilos, que parpadean y a veces se entrecierran.

Antes de un mordisco de «basta», la ASPCA enumera las señales: gira rápido la cabeza hacia tu mano, sacude o agita la cola, aplasta las orejas o las mueve adelante y atrás, se inquieta y se le dilatan las pupilas. Battersea añade otras más discretas. Tu gato se tensa, se aparta, de repente se acicala, sacude la cabeza, gira las orejas o se lame la nariz. Algunos gatos también lamen a la persona que los toca o los sostiene cuando no quieren que lo haga, y si no los sueltas, pueden morder o arañar enseguida.

Un gato asustado suele dar varias señales antes. Cats Protection enumera los bufidos, agacharse pegado al suelo, las orejas aplastadas, los ojos muy abiertos, el lomo arqueado, la cola tensa, los bigotes hacia delante y el pelo erizado. La mayoría de los gatos asustados prefieren huir y esconderse, y muerden como último recurso cuando se sienten atrapados. Si ves estas señales, deja a tu gato en paz y que pueda irse.

Cuando los mordiscos de amor aprietan demasiado

Para en cuanto tu gato avise. Cuando un gato muestra que ya ha tenido bastantes caricias, el consejo de la ASPCA es simplemente parar.

En el juego, termina el juego. En Cornell explican que alejarte e ignorar a un gato que juega demasiado brusco puede enseñarle que, si juega así de brusco, se queda sin juego. Nunca lo castigues físicamente, ni siquiera lo toques en ese momento. La ASPCA dice que el castigo doloroso no cambia la conducta del gato y puede provocar agresión por dolor, y la AAFP, la asociación estadounidense de veterinarios de gatos, añade que castigar puede llevar al miedo a las personas y a más mordiscos o arañazos.

Premia la calma. La AAFP aconseja recompensar la conducta tranquila y callada con sus premios favoritos y con atención. Cambiar un hábito lleva tiempo y constancia.

Dale a esos dientes otra cosa que atrapar

Deja las manos fuera del juego. International Cat Care dice que nunca uses las manos ni los pies para jugar con un gatito, y Cats Protection, que el juego con dedos no debe animarse a ninguna edad.

Usa juguetes que mantengan la acción lejos de tu cuerpo: una caña con plumas en una cuerda o una pelota que lanzas. Deja que tu gato atrape y «mate» el juguete de vez en cuando para que no se frustre. En Cornell aconsejan mantener lejos de las manos cualquier objeto que uses para distraerlo de los mordiscos.

Mejor poco y a menudo. Los juegos muy cortos, de uno a dos minutos, están bien. A los gatos mayores les encanta jugar tres o cuatro veces al día, y los jóvenes juegan felices 10 veces al día o más. Si quieres que alguien te organice esos ratos, un programa de Lapka planifica sesiones cortas de juego y entrenamiento cada día y las ajusta después de cada una.

Si los mordiscos suaves son nuevos, al veterinario

Si tu gato nunca mordía y ahora lo hace, aunque sea con suavidad, llévalo al veterinario. Cats Protection dice que cuando morder es raro en tu gato, el veterinario puede comprobar si es una reacción al dolor.

Cornell enumera enfermedades que pueden causar agresión: hipertiroidismo, osteoartritis, enfermedad dental y problemas del sistema nervioso central. Un gato con dolor puede comportarse de forma agresiva para evitar que lo toquen, lo muevan o le hagan hacer algo que le duela más. La ASPCA dice que hasta un gato bien socializado y normalmente dócil puede atacar cuando le duele algo.

Cuéntale al veterinario también cualquier otro cambio, por ejemplo un gato que ronronea mucho más de lo habitual o en situaciones nuevas, o que de repente ha dejado de ronronear o ha empezado a hacerlo. Según Cats Protection, estos cambios pueden indicar que algo va mal o que tu gato no se encuentra bien.

Así pueden ser unas notas de una semana

Mar, por la tarde: en mi regazo, ronroneando fuerte, amasando la manta. Tras unos minutos de caricias largas por el lomo, dos mordisquitos suaves en la muñeca. Justo antes, movía la punta de la cola.

Jue: caricias solo en las mejillas y la barbilla, paro a más o menos un minuto. Ningún mordisco. Más tarde, dos juegos cortos con la caña.

Sáb, por la mañana: me agarra el tobillo camino de la cocina. La noche anterior no jugamos.

Unas notas así muestran cuándo llegan los mordiscos suaves: después de muchas caricias y los días con poco juego. Eso te dice qué cambiar. Y si el patrón cambia sin un motivo que veas, esas mismas notas ayudan a tu veterinario.

Lo que más se pregunta

¿Los mordiscos de amor son una muestra de cariño?

En parte. Los lametones y los mimos de alrededor son amistosos, porque lamer es como los gatos crean vínculo y comparten olor. El mordisco en sí suele significar que tu gato está sobreexcitado o con ganas de jugar, según Cats Protection. Afloja antes de que apriete más.

¿Debo dejar que mi gato me dé mordiscos de amor?

Mejor no animarlos. Un gato que aprende que las manos son juguetes sigue mordiéndolas de adulto, con dientes más afilados, y hasta un mordisco bastante suave puede doler y dejar una herida. Para las caricias o el juego con calma y ofrécele un juguete para morder.

¿Por qué mi gatito me muerde suavemente?

Los gatitos muerden jugando y aprenden cuánto es demasiado gracias a sus hermanos, que dejan de jugar o le devuelven el golpe. Un gatito separado pronto de la camada quizá aún no lo ha aprendido. No juegues con las manos ni los pies: International Cat Care dice que así crece asociando los dedos con la hora de jugar.

¿Por qué mi gato me muerde a mí y no a mi pareja?

Cats Protection dice que depende del motivo. Si es sobreestimulación, puede ser la persona que pasa más tiempo en casa y juega más con el gato, o la que alguna vez animó el juego con los dedos. Quien reacciona más, o no para de mover los dedos de manos y pies, excita más al gato que alguien sentado quieto y tranquilo. Si el gato le tiene miedo a esa persona en concreto, el mordisco es un último recurso, casi siempre después de señales con el cuerpo.

¿Qué hago si un mordisco de amor me rompe la piel?

Limpia la herida con agua tibia y jabón, sécala con suaves toques y cúbrela con un apósito limpio, como aconseja Cats Protection. Si se infecta o no se cura, busca atención médica.

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