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Entender a tu gato

¿Por qué mi gato se esconde debajo de la cama? Qué hacer

Llegas a casa y el gato que siempre sale a recibirte no aparece por ningún lado. Hasta que ves dos ojos y unos bigotes debajo de la cama.

Un maine coon atigrado marrón, tumbado debajo de una cama a la sombra del somier, observa la habitación.

En pocas palabras

Un gato se esconde debajo de la cama para sentirse a salvo. Casi siempre algo lo ha inquietado: visitas, otra mascota, una mudanza, los fuegos artificiales, una obra o un cambio en tu rutina. La mayoría sale cuando pasa el susto. Si tu gato se esconde más de lo normal, llévalo primero al veterinario, porque un gato enfermo o herido suele refugiarse en un sitio cerrado y seguro.

¿Por qué mi gato se esconde debajo de la cama?

Esconderse es cosa de gatos. Se esconden para sentirse a salvo y protegerse de lo que les parece peligroso o estresante. Ante una situación difícil, un gato prefiere evitarla antes que lanzarse a pelear, así que lo primero que hace es quitarse de en medio.

Debajo de la cama es un buen sitio para eso. Algunos gatos eligen un lugar alto, como encima del armario, desde donde ven lo que pasa sin que nadie los vea. Otros buscan uno bajo, lo más lejos posible del movimiento, oscuro y cerrado. Muchas veces les basta con no ver lo que los asustó. Battersea, una protectora británica, cuenta que un gato puede creerse escondido con solo la cabeza debajo de una toalla.

No todo escondite significa miedo. Los gatos pueden dormir al menos 12 horas al día, y un rincón escondido es cálido, cómodo y nadie los molesta. Algunos se esconden para saltar sobre un juguete, o sobre una pierna que pasa.

¿Por qué mi gato se esconde de repente?

Si tu gato se esconde más de lo habitual, la protectora británica Cats Protection dice que puede estar estresado, ansioso o enfermo, y que lo primero es que lo revise el veterinario para descartar una enfermedad. El gato es cazador pero también presa, así que oculta las señales de que se siente vulnerable, y es fácil pasar por alto que se esconde más.

Si el veterinario descarta una enfermedad, piensa en qué ha cambiado. Lo más habitual son otros gatos, los fuegos artificiales y las obras. El gato del vecino puede ser la causa sin que lo hayas visto nunca: muchos gatos ajenos pueden entrar por la gatera o por una ventana abierta de madrugada, mientras duermes. Un gato o un perro nuevo en casa también puede estresarlo mucho.

Los cambios en tu día también cuentan. Los gatos son muy sensibles a los cambios en la rutina de su dueño, como levantarse más temprano o pasar más tiempo fuera. Un bebé trae olores y sonidos nuevos, y los cuencos en una zona de paso o un arenero que no se limpia a menudo también le causan estrés.

La mayoría de los gatos salen cuando la amenaza ha pasado o cuando se dan cuenta de que no era para tanto. Si se esconde durante mucho tiempo, es probable que le preocupe algo más permanente. Battersea dice que a menudo es otro gato de la casa, o una persona demasiado insistente con él.

Por qué tu gato se esconde de las visitas

A un gato atrevido y sociable las visitas pueden parecerle divertidas. A uno nervioso o sensible, la gente desconocida en casa puede inquietarlo, y tener amigos el fin de semana o a toda la familia en Navidad ya estresa a algunos gatos.

Dale una salida antes de que suene el timbre: un escondite, un sitio alto o, mejor aún, una habitación tranquila para él solo.

Después, avisa a tus invitados. Battersea aconseja pedirles que dejen que el gato decida si se acerca, y a veces que lo ignoren para que dé él el primer paso. Si a tu gato le encantan las golosinas, una visita puede lanzarle unas cuantas con suavidad al suelo, a poca distancia. Si se acerca, que la visita se agache y le ofrezca la mano, con la palma hacia abajo, para que la huela. Un gato juguetón quizá prefiera perseguir una caña con plumas a que lo acaricien.

Un maine coon atigrado marrón asoma por debajo del sofá hacia unas golosinas que la mano de una visita ha dejado en la alfombra.

Gato escondido debajo de la cama en una casa nueva

Una casa nueva es un gran cambio, aunque al conocerlo te pareciera el gato más seguro del mundo. Algunos se ponen a explorar enseguida; muchos se esconden unas horas, y otros más. Cats Protection suele esperar que un gato nuevo se esconda unos pocos días como mucho, aunque cada gato es distinto.

Empieza por una habitación tranquila con sus cosas ya preparadas, y abre el transportín allí. En la cocina o la sala de estar, el ruido y el ir y venir de la gente pueden hacer que siga escondido más tiempo. Ir a mirarlo a cada rato también lo retrasa.

Asegúrate de que tenga comida, agua y arenero por la noche. A muchos gatos les resulta más fácil salir de noche, cuando todos duermen y la casa está en silencio.

Mudarte con tu gato funciona igual. Déjalo unos días en una habitación segura de la casa nueva, porque toda la casa de golpe puede abrumarlo, y que pueda volver a ella siempre que lo necesite. Para que el sitio nuevo huela a conocido, pásale con suavidad un paño limpio por la cara y frota luego con él los muebles a la altura del gato.

Un maine coon atigrado marrón está sentado en una caja de cartón abierta en una habitación tranquila, con un cuenco de agua a poca distancia.

¿Por qué mi gato se esconde de mí?

A veces lo que le preocupa es una persona. A muchos gatos les gusta que los acaricien, pero a algunos demasiadas caricias, o en ciertas zonas, les resultan incómodas y estresantes. Battersea señala que muchos gatos simplemente lo aguantan, y que a menudo son esos los que más se estresan.

Deja que tu gato mande. No lo sujetes nunca mientras lo acaricias, y no lo acaricies cuando está metido en un escondite del que no puede salir. Tampoco le grites ni lo castigues: la RSPCA, la sociedad protectora de animales británica, dice que es muy poco probable que lo entienda, y que puede volverse más nervioso o miedoso.

Con un gato miedoso, International Cat Care propone volverte un poco invisible: no mirarlo directamente a los ojos, ni hablarle ni tocarlo a menos que empiece él. Y compórtate con normalidad. Andar de puntillas y hablar en susurros crea una tensión que puede ponerlo más ansioso.

Luego dale motivos para acercarse. Deja unas golosinas pequeñas y sabrosas cerca de ti y, cuando se las coma con calma, ofrécele las mismas en la palma de la mano. Un juguete atado a una cuerda con una vara larga le deja jugar sin que estés demasiado cerca. Ve despacio: perder la paciencia o forzar las cosas solo refuerza sus miedos. Si quieres convertir esos ratos en sesiones cortas cada día, un programa de Lapka las planifica y las ajusta después de cada una.

Gato escondido después del veterinario

Para muchos gatos, ir al veterinario es estresante: el coche, el transportín, animales y olores desconocidos, que lo toquen manos extrañas. Al volver a casa puede estar nervioso y desorientado, y después de una sedación o una anestesia quizá siga un rato tranquilo y algo inestable.

Prepárale un rincón tranquilo y cálido para recuperarse, con comida, agua y arenero, el arenero lejos de la comida. Háblale, acarícialo con suavidad y deja que decida él cuándo acercarse.

Fíjate en cómo se recupera. El dolor cuesta de ver en los gatos, y entre sus señales están la falta de apetito, esconderse o estar retraído. Si algo te preocupa, llama a la clínica.

Si tienes más de un gato, el que se quedó en casa puede no reconocer al que vuelve, porque huele raro. Tenlos en habitaciones separadas unas horas o uno o dos días, y luego deja que se vean poco a poco, contigo delante.

Cómo ayudar a un gato escondido sin sacarlo

Déjalo tranquilo. Cats Protection explica que intentar convencerlo de que salga podría ponerlo más ansioso y hacer que siga escondido más tiempo. Los mimos tranquilizarían a una persona, pero los gatos son distintos. Prefieren huir, subir a un sitio alto y esconderse, y las investigaciones indican que así baja su estrés.

Deja la comida, el agua y el arenero cerca, pero no dentro del escondite ni pegados a él. Meterle el cuenco en el escondite puede parecer un detalle. Cats Protection pone el ejemplo de deslizar la comida detrás del sofá, y dice que lo más probable es que le cause estrés.

Dale varios escondites para elegir: una puerta de armario entreabierta, el hueco debajo de una cama, cajas de cartón, el espacio detrás del sofá. Y algún sitio alto, porque los gatos a menudo se sienten más seguros lejos del suelo. Si hay varios gatos, que haya suficientes para que el más atrevido no los ocupe todos, y si hay niños pequeños, que algunos queden fuera de su alcance.

Respeta esos rincones. No lo molestes mientras está en uno y no los limpies demasiado a menudo. A un gato mayor con las articulaciones rígidas puede costarle saltar, así que prepárale algunos sitios cálidos y blandos a ras de suelo.

Un difusor de feromonas que se enchufa a la pared puede ayudar a algunos gatos a estar menos ansiosos. Cats Protection dice que se use junto con los consejos del veterinario y de un especialista en conducta, porque por sí solo puede no ser muy eficaz.

Un maine coon atigrado marrón sale de debajo de la cama hacia un cuenco de comida y otro de agua colocados un poco más allá en el suelo.

Mi gato se esconde mucho, todo el día: ¿cuánto es demasiado?

Un gato que pasa los fuegos artificiales escondido y sale cuando terminan está afrontándolo a su manera. Déjalo en su escondite hasta que se sienta lo bastante seguro para salir.

Lo que pide atención es el escondite que se alarga. Un gato nuevo suele esconderse unos pocos días como mucho. Si tu gato sigue escondiéndose durante largos ratos, Cats Protection dice que puede que algo no vaya bien en su entorno. Battersea aconseja pedir cita con el veterinario si el gato sigue escondiéndose, porque un gato herido o enfermo suele refugiarse en un sitio seguro y cerrado hasta que se encuentra mejor.

Fíjate en lo básico. Si te preocupa cómo come, bebe o usa el arenero, llama al veterinario.

Si el veterinario no encuentra una causa médica, pregúntale por un especialista en conducta felina cualificado, como un miembro de la Association of Pet Behaviour Counsellors británica. Un especialista busca la causa del estrés y prepara un plan para tu gato.

Cuándo ir al veterinario hoy mismo

Los gatos ocultan muy bien el malestar y la enfermedad. La Feline Veterinary Medical Association aconseja llamar al veterinario de inmediato si notas cualquiera de estos cambios: se esconde o está retraído, come menos o pierde el interés por la comida, se mueve menos o duda antes de saltar, se acicala menos, cambia su forma de usar el arenero, entorna los ojos, duerme encorvado en lugar de hecho un ovillo, o reacciona mal cuando lo acaricias o lo tocas.

Un cambio brusco de carácter también cuenta. Si un gato que nunca fue miedoso ahora parece asustarse de todo, International Cat Care dice que no lo pases por alto y pidas una revisión a fondo, porque puede ser señal de enfermedad o de dolor.

Si tu gato se esconde dentro del arenero o junto a él, mira qué hay en el arenero. La PDSA, una organización veterinaria benéfica británica, incluye entre las señales de una obstrucción de la vejiga ir al arenero muchas veces, orinar poco o nada, hacer fuerza para orinar, quejarse al intentarlo, comer menos, vomitar y esconderse. Un gato que no puede orinar es una urgencia. Llama al veterinario para una cita urgente enseguida y no esperes a ver si mejora. El Cornell Feline Health Center señala que los machos corren más riesgo de obstrucción.

Así pueden ser unas notas de fin de semana

Vie, 18:30: llegan unos amigos. Debajo de la cama antes de que deje de sonar el timbre.

Vie, 23:40: se han ido todos. Sale, come, usa el arenero y se duerme en el sofá.

Sáb: sin visitas. Se esconde una vez, unos diez minutos, mientras el vecino taladra. Come y usa el arenero como siempre.

Notas así muestran cuándo se esconde tu gato y qué lo provocó. Aquí coincide con las visitas y el ruido, y la comida y el arenero siguen igual. Si eso cambia, las mismas notas ayudan a tu veterinario a ver qué es distinto.

Lo que más se pregunta

¿Por qué mi gato se esconde en el armario?

Muchos gatos duermen en el fondo de un armario oscuro o encima de él, porque un escondite les resulta cálido y seguro. Pero si un gato que antes era seguro de sí mismo de pronto pasa todo el tiempo en el armario, Cats Protection dice que probablemente algo lo está estresando. Llévalo primero al veterinario y luego piensa qué ha cambiado últimamente.

¿Debo sacar a mi gato de debajo de la cama?

Solo si no queda otra. International Cat Care explica que sacar a un gato miedoso de su escondite te hace parecer más amenazante, y Cats Protection dice que insistirle puede alargar el escondite. Si tiene que ir al veterinario y entra en pánico al ver el transportín, International Cat Care aconseja envolverlo en una toalla o manta gruesa que huela a casa y meterlo en el transportín rápido pero con cuidado.

¿Le pongo la comida debajo de la cama?

Mejor cerca. Cats Protection aconseja dejar la comida, el agua y el arenero cerca del escondite, pero no dentro ni pegados a él. Un gato asustado suele salir de noche, cuando la casa está en silencio, así que déjalo todo a su alcance también por la noche.

¿Es normal que mi gato se esconda con los fuegos artificiales?

Sí. Los fuegos artificiales traen estallidos fuertes y destellos repentinos que asustan a muchos gatos, y esconderse puede ser su manera de afrontarlo. Déjalo en su escondite hasta que se sienta seguro.

¿Por qué mi gato se esconde de otras personas y de mí no?

A ti te conoce, y a un gato nervioso o sensible la gente desconocida puede inquietarlo. International Cat Care añade que un gato que de pequeño no conoció las situaciones normales de una casa puede huir incluso de cosas inofensivas. Pide a las visitas que dejen que tu gato decida si se acerca y que lo ignoren hasta que lo haga.

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