Por dónde empezar
Empieza por el veterinario para descartar un problema urinario, y castra o esteriliza a tu gato si aún no lo está. Después averigua qué le hace sentirse amenazado (lo más habitual son otros gatos o algún cambio en casa) y redúcelo. Limpia cada marca con un limpiador enzimático o con detergente biológico, nunca con amoníaco. No lo castigues ni le eches agua: se pondrá más ansioso y marcará más.
¿Qué es el marcaje con orina y en qué se diferencia de orinar?
Marcar es dejar una señal con orina. Un gato que solo va a hacer pis se agacha y deja un charco, normalmente en un rincón tranquilo. Un gato que marca se pone de espaldas a algo vertical, como una pared, una puerta o una cortina, y se queda de pie con la cola levantada y temblando. Luego suelta un chorrito hacia atrás, a veces dando pasitos en el sitio con las patas traseras.
Es muy poca cantidad, normalmente menos de 2 ml según International Cat Care, pero huele fuerte, porque lleva mensajes químicos extra para otros gatos. A menudo notas el olor antes de encontrar la marca, que puede ser un pequeño reguero en una puerta, un zócalo o un radiador.
Los gatos suelen elegir puertas y ventanas, cortinas largas, radiadores y aparatos eléctricos que se calientan y se enfrían, y cualquier cosa nueva o que huela a otro sitio: una maleta, un bolso, unos zapatos, un abrigo. De vez en cuando marcan algo plano, a menudo ropa que se ha quedado en el suelo.
Si encuentras charcos en el suelo, es más probable que sea pis fuera del arenero. Eso tiene otras causas y otras soluciones, así que conviene saber con cuál de los dos problemas estás tratando.
Primero, al veterinario
Ve al veterinario antes de cambiar nada más. Detrás del marcaje puede haber un problema urinario, como la enfermedad del tracto urinario inferior felino, o una enfermedad renal, y es posible que te pida una muestra de orina. Los gatos esconden muy bien el dolor y la enfermedad, así que uno que parece sano puede no estarlo.
Fíjate también en el arenero. Cats Protection aconseja pedir cita si tu gato hace fuerza, se queja o le duele al orinar, si solo le salen unas gotas o si hay sangre en la orina. Si no consigue orinar nada, es una urgencia y necesita un veterinario de inmediato. A los machos les pasa con mucha más frecuencia.
Gatos machos, gatas y la castración
Cualquier gato puede marcar, macho o hembra, castrado o no. Los machos sin castrar son los que más lo hacen, porque su marca también avisa a rivales y a hembras de que andan cerca. Las hembras sin esterilizar también marcan, sobre todo cuando están en celo.
La castración y la esterilización suelen reducir mucho el marcaje, tanto en machos como en hembras. Si un gato joven sin castrar empieza a marcar, International Cat Care dice que lo más probable es que esté alcanzando la madurez sexual y que la castración debería pararlo. Tu veterinario te dirá cuándo hacerlo.
¿Por qué marca mi gato castrado?
La castración quita el motivo sexual. Los demás siguen ahí. Alrededor del 10% de los machos castrados y del 5% de las hembras esterilizadas siguen marcando, y cuantos más gatos viven juntos, más probable es.
En Battersea lo llaman marcaje reactivo. Aparece tras un cambio, en la propia casa o en quienes viven en ella, y es más probable cuando el cambio toca su zona central, donde come, duerme y juega. Seguro o miedoso, macho o hembra, cualquier gato marcará si siente que lo necesita.
¿Por qué mi gato marca dentro de casa? Busca el desencadenante
Los gatos frotan las mejillas contra las cosas donde se sienten seguros y marcan con orina donde se sienten amenazados. Así que una marca dentro de casa te dice que algo de ese sitio le inquieta. Cuando el olor se desvanece, vuelve para renovarlo.
El lugar da pistas. Las marcas en la gatera, en las puertas exteriores o en las ventanas apuntan a algo de fuera, a menudo otro gato. Las marcas en puertas interiores y pasillos apuntan a tensión con otro gato de la casa, porque ahí es donde se cruzan.
Los cambios cuentan, aunque sean pequeños. La lista de la ASPCA va desde un bebé, una mascota nueva o unas obras hasta un abrigo nuevo o la compra en una bolsa de papel más grande de lo normal. También pueden influir un cambio de dieta, poco juego y el olor de muebles o alfombras nuevos. Los olores fuertes y desconocidos inquietan a algunos gatos, así que quita los ambientadores de enchufe y las velas perfumadas.
Apunta dónde y cuándo encuentras marcas y qué pasó ese día. Si tienes más de un gato, no des por hecho quién es: puede que otro gato lo haga también, con más disimulo. Una cámara o el teléfono apuntando al sitio de siempre te ayudarán a verlo. Si quieres un plan que seguir, Lapka tiene un programa para problemas de arenero y marcaje que se adapta a tu gato y se ajusta después de cada sesión.
Gatos de fuera: tapa la vista y protege la gatera
Si las marcas se concentran junto a ventanas y puertas exteriores, quítale la vista. Cubre el cristal con algo semitransparente. En ventanales y puertas de cristal, tapa la parte de abajo con vinilo opaco estático o cartón, para que tu gato no vea fuera y los gatos de fuera no lo vean a él.
Si el gato del vecino entra por la gatera, pon una gatera con lector de microchip que solo se abra para los tuyos. Unas macetas alrededor de la gatera le dan a tu gato algo de refugio al entrar y salir. También puedes hacer que el jardín resulte menos atractivo para los gatos de fuera.

Varios gatos: que haya de todo para todos
Los gatos que no se llevan bien rara vez lo muestran abiertamente. Se turnan el sillón favorito y se reparten las habitaciones, así que la tensión pasa fácilmente desapercibida. Dale a cada gato su propio juego de todo, más uno de sobra, repartido por la casa: areneros, comederos y bebederos, camas, rascadores, sitios altos y escondites.
Con tres gatos, eso son cuatro areneros, en sitios tranquilos y con dos salidas. Cada gato debe poder llegar a su comida, su agua y su arenero sin pasar junto a otro animal ni nada que le asuste, y tener siempre dónde esconderse.
Juega con cada gato por separado, en habitaciones distintas, con una caña. Si te acabas de mudar o tu gato es nuevo en casa, déjale una o dos habitaciones al principio y ábrele el resto poco a poco.
Cómo limpiar la marca y quitar el olor
Limpia la marca en cuanto la encuentres. Si tu gato todavía puede olerla, volverá para renovarla, así que el olor hay que neutralizarlo. Taparlo con otro olor no basta.
Primero absorbe con papel todo lo que puedas. Luego usa un limpiador enzimático para orina de mascotas, siguiendo la etiqueta, o el método que da la RSPCA: una parte de detergente en polvo biológico (con enzimas) por nueve de agua, y después enjuaga con agua limpia. Si la superficie lo aguanta, termina con alcohol de farmacia diluido y deja que se seque sola. Prueba antes en una zona que no se vea.
Nada de productos con amoníaco: la orina también lleva amoníaco, así que pueden atraer a tu gato al mismo sitio. El vinagre tampoco sirve, porque huele a orina, y conviene evitar los productos de olor fuerte, que pueden animarlo a marcar más.
Una alfombra o un cojín muy empapados pueden seguir atrayendo a tu gato incluso después de limpiarlos, así que, si puedes, mejor tirarlos. Sujeta en alto una cortina ya limpia durante un tiempo, fuera de su alcance, o cubre su sillón favorito con plástico. Los gatos no suelen marcar donde comen, así que un comedero o unos premios sobre la zona limpia pueden ayudar.
Aun así, limpiar no siempre basta: tu gato puede buscarse otro sitio.

¿Es malo echarle agua a un gato?
Sí. Echarle agua, regañarlo o restregarle el hocico en la marca son castigos, y Cats Protection dice que castigar a un gato por marcar nunca ayuda y puede hacer que marque más. Tu gato ya estaba ansioso. El castigo lo pone más ansioso y con más ganas de marcar.
Mantén la calma y trátalo como siempre. Los gatos notan los cambios en tu forma de actuar, y si se sienten inquietos pueden marcar más.
Cuándo pedir ayuda al veterinario o a un especialista
Si el veterinario no encuentra nada médico y el marcaje sigue, pídele que te derive a un especialista en comportamiento felino cualificado. Es difícil desenredarlo por tu cuenta: a menudo hay varias causas a la vez, y algunas, como los gatos del vecindario, no dependen de ti. El especialista normalmente va a tu casa, repasa la historia de tu gato y te propone cambios pensados para tu caso.
Si el veterinario propone medicación, el Centro de Salud Felina de Cornell deja claro que solo puede ser una parte del plan, junto con los cambios en casa.
La semana de Leo, en notas de su dueño
Lun: olor fuerte junto a la puerta del patio, abajo en el marco. Por la mañana el gato naranja del vecino estaba en la valla.
Mié: una marca en la bolsa del gimnasio, junto a la puerta de entrada. Había pasado todo el día conmigo en el gimnasio.
Jue: otra vez la puerta del patio. Otra vez el gato naranja en la valla. Desde esta noche, persianas de la cocina a media altura.
Tres marcas en cuatro días, todas junto a una salida al exterior, y dos en días en que rondaba el gato del vecino. Ese patrón es justo lo que conviene enseñarle al veterinario.
Si no sale como esperabas
¿Mi gato marca por venganza?
No. La guía de comportamiento de Cats Protection explica que los gatos no tienen un sentido moral del bien y del mal, y Cornell recuerda que la orina no les da asco, así que difícilmente la usarían como arma. Marcar dentro de casa es una señal de estrés. Tómalo como un aviso de que algo le preocupa.
Mi gato se pone de espaldas y le tiembla la cola, pero no sale nada. ¿Eso es marcar?
Se llama pseudomarcaje: todo el ritual, pero sin orina. Cats Protection dice que a algunos gatos les sirve igual para marcar, y que otros lo hacen como saludo o cuando están muy agitados.
¿Un gato que marca sigue usando el arenero?
Normalmente sí. Los gatos que marcan siguen orinando en el arenero, así que, aunque lo use, eso no descarta el marcaje. Fíjate en dónde están las marcas y si están en superficies verticales.
¿Cómo sé cuál de mis gatos está marcando?
Lleva un registro y pon una cámara junto al sitio de siempre. Si no queda claro, tu veterinario puede darle a uno de los gatos fluoresceína, un tinte inofensivo que hace que la orina brille azul bajo luz ultravioleta durante unas 24 horas. Otra forma es separar a los gatos de uno en uno durante un tiempo.
¿Cuándo castrar a un gatito para que no empiece a marcar?
International Cat Care recomienda castrar o esterilizar hacia los 4 meses. Algunos gatitos alcanzan la madurez sexual ya a los 4 meses, aunque lo habitual es hacia los 5 o 6. Tu veterinario te dirá qué le conviene al tuyo.
¿El marcaje se quita solo?
Suele ir y venir según lo que estresa a tu gato. A menudo vuelve y, cuanto más esperes, más se complica, así que cuéntaselo al veterinario aunque ahora haya parado.
¿Sirven los difusores de feromonas?
Puede. Las feromonas pueden ayudar a reducir la ansiedad, y un difusor de feromona felina sintética es una de las cosas que International Cat Care sugiere mientras esperas al especialista. No quita el desencadenante, así que úsalo junto con los demás cambios.
Fuentes y lecturas adicionales
- International Cat Care — Urine spraying in cats
- International Cat Care — Why do I need to neuter my cat?
- Cats Protection — Spraying
- Cats Protection — Behaviour focus: spraying
- Cats Protection — The Behaviour Guide
- Cats Protection — Urinary problems in cats
- Battersea — Cat spraying
- RSPCA — Understanding your cat's behaviour
- PDSA — Vet Q&A: How can I stop my cat spraying indoors?
- ASPCA — Urine marking in cats
- Cornell Feline Health Center — Feline behavior problems: house soiling



