Por dónde empezar
Presenta a los gatos poco a poco, por etapas. Primero el gato nuevo vive en su propia habitación, luego intercambias sus olores, después se ven a través de una barrera o de una puerta entreabierta y fijada, y solo entonces llegan los encuentros cortos y vigilados. Avanza solo cuando los dos estén tranquilos. Puede llevar desde unos días hasta unos meses.
Antes de que llegue: veterinario y una habitación propia
Empieza por el veterinario. Los veterinarios felinos de la AAFP recomiendan que todos los gatos de la casa hayan pasado una revisión reciente y que al gato nuevo le hagan pruebas de las enfermedades contagiosas comunes antes de que se conozcan.
Después prepara una habitación base tranquila que tu gato no use. Necesita comida y agua, un arenero lejos de ellas, una cama, escondites, algún sitio alto, un rascador y algunos juguetes. International Cat Care aconseja que todo sea nuevo o ya del gato nuevo, porque usar cosas de tu gato puede estresarlo.
Si quieres probar un difusor de feromonas, la AAFP sugiere enchufar uno en la sala y otro en la habitación base entre 24 y 48 horas antes de la llegada.
Deja que el gato nuevo se adapte primero
Lleva el transportín directo a la habitación base, abre la puerta y deja que salga cuando quiera. De momento, los gatos viven separados. Según International Cat Care, adaptarse puede llevar desde varios días hasta una o dos semanas.
Sabrás que se ha adaptado cuando te reciba al entrar, se frote las mejillas en los muebles, juegue, se tumbe de lado y coma, beba y use el arenero con normalidad. Si sigue escondido todo el día, todavía no toca el siguiente paso. Mientras tanto, tu gato mantiene su rutina y sus mimos de siempre.
Intercambia olores antes de que se vean
Primero el olor y luego la vista. Battersea propone empezar a los dos o tres días: pon una manta de tu gato en la habitación del nuevo y después otra en sentido contrario. Unos premios al lado ayudan.
También puedes pasar un paño suave por las mejillas de un gato y dejarlo en medio del suelo del otro, para que decida si olerlo o ignorarlo. La RSPCA añade una regla: recoge el olor solo cuando el gato esté tranquilo, porque si no, su estrés queda en el olor.
Cuando el olor ya no provoque reacción, deja que el nuevo explore el resto de la casa mientras tu gato espera en su habitación favorita con premios. Si alguno bufa a la manta, gruñe, la evita o hace pis fuera del arenero, quédate en este paso unos días más.

Comida y juego a cada lado de la puerta
Ahora toca que la puerta cerrada signifique algo bueno. La RSPCA sugiere colgar un juguete u ofrecer comida rica a ambos lados de la puerta, para que cada gato asocie esa habitación con algo agradable. La AAFP propone un juguete doble: dos juguetes atados con un cordel resistente, uno a cada lado. Juega de 5 a 20 minutos y para antes de que pierdan el interés.
Si uno bufa o gruñe junto a la puerta, no lo regañes. La AAFP aconseja parar, separar más a los gatos y volver a intentarlo más tarde. Si tu gato se pasa horas junto a la puerta o la araña, pon delante una segunda barrera, como unas cajas o unas sillas.
La primera mirada: tras una barrera o una puerta entreabierta
Cuando los dos estén tranquilos con el olor y la puerta, deja que se vean sin poder tocarse. International Cat Care propone una puerta de cristal, una puerta entreabierta por la que no quepan, una barrera de seguridad para niños o una de malla. Battersea entreabre la puerta y la sujeta. Si usas una barrera, la AAFP recomienda una extra alta, del tamaño de la puerta.
Que estas sesiones sean cortas y tranquilas, con premios o juego para cada uno, y que cada gato decida si se acerca o no. Va bien cuando se miran de vez en cuando sin quedarse mirándose fijamente. Bufidos, gruñidos, orejas que giran y un cuerpo tenso indican que el paso fue demasiado grande. Vuelve una etapa atrás durante unos días.
Encuentros cortos y vigilados en la misma habitación
Después de muchas sesiones tranquilas ante la barrera, ábrela mientras los gatos están ocupados en otra cosa. Empieza con unos minutos, quédate con ellos y hazlo agradable con premios y juguetes. Luego alarga el tiempo poco a poco. Cats Protection recuerda que los dos tienen que saber por dónde irse o adónde subir, así que deja abierta la puerta de la habitación base.
No lleves a un gato hacia el otro ni sujetes a ninguno. Cada uno debe poder acercarse o alejarse. No hace falta que se toquen la nariz ni que jueguen juntos. Si están en la misma habitación y siguen con lo suyo, el encuentro ha ido bien.
¿Cuánto se tarda en presentar a dos gatos?
Depende de los gatos. Según la AAFP, puede llevar desde unos días hasta unos meses, y a veces más. La RSPCA habla de una semana a varios meses, y Cats Protection dice que todo el proceso podría llevar semanas.
El ritmo lo marcan ellos. Avanza solo cuando los dos estén cómodos en el paso actual, y retrocede cuando no lo estén. La AAFP advierte que adelantarse antes de tiempo puede dejar una tensión duradera entre los gatos.
Señales de que va bien y de que no
Cuando va bien, parece aburrido. Battersea dice que es muy buena señal que se ignoren, y que aprender a tolerarse también es un resultado sano. Muchos gatos nunca llegan a ser amigos íntimos. Entre las señales amistosas, Cats Protection cita acicalarse el uno al otro, rozarse al pasar y dormir tocándose.
La tensión suele ser más silenciosa que una pelea. Fíjate si un gato le bloquea al otro el paso al arenero, a la comida o a la gatera, si lo mira fijamente mucho rato, gruñe bajito, se va cuando el otro entra o lo echa de los mejores sitios para descansar. El juego suele ser silencioso y se turnan para perseguirse. En una pelea hay manotazos con las patas delanteras, orejas aplastadas, gruñidos o bufidos.
Bufidos, gruñidos o una pelea: qué hacer
Un bufido suave o un zarpazo al aire no es raro, dice Battersea. Si los gruñidos siguen o uno se pone agresivo, para y vuelve un paso atrás. No castigues a ninguno. Según International Cat Care, solo los asusta más.
Si estalla una pelea, no metas las manos. Pon entre ellos un cartón grande o un cojín para cortar la mirada, o distráelos con un juguete o un ruido fuerte. Deja que se calmen antes de acariciarlos o cogerlos en brazos. Después de una pelea, Cats Protection aconseja volver a separarlos y repetir los pasos más despacio.
Si las peleas se repiten, Cats Protection recomienda contactar cuanto antes con un especialista cualificado en conducta felina. Y si el que se vuelve agresivo era un gato tranquilo, llévalo antes al veterinario.
Uno de cada cosa por gato, y uno más
La regla de Cats Protection para dos gatos o más es uno de cada recurso por gato, más uno extra, en sitios distintos. Eso incluye areneros, cuencos de agua, camas, rascadores, sitios altos y escondites. Para dos gatos, tres areneros.
Repártelo todo por la casa, para que cada gato llegue a lo suyo sin competir. Battersea aconseja un comedero por gato, separados, porque los gatos no eligen por sí mismos comer pegados, y agua en varios puntos lejos de la comida. Según la AAFP, la causa más común de tensión entre gatos es no tener suficientes recursos, separados y fuera de la vista unos de otros. En un pasillo estrecho, unas baldas o un árbol para gatos le dan a uno la forma de esquivar al otro.
Cómo presentar un gatito a un gato adulto
Con un gatito puede ser más fácil. Cats Protection dice que tu gato quizá no lo vea como una amenaza tan grande, y que el tiempo entre pasos puede ser mucho más corto. Los pasos son los mismos, con algunos cambios.
Comprueba que los huecos de la barrera sean tan pequeños que el gatito no pueda colarse. Juega con él hasta cansarlo, para que su energía no acabe en tu gato mayor: la AAFP sugiere dos o más sesiones de juego al día, de al menos 5 minutos, con los gatos muy activos. Dale al adulto sitios altos adonde el gatito todavía no llegue, mantén su rutina y dales de comer por separado. Lo normal es que coman cosas distintas, y los gatitos roban.
Battersea advierte sobre la edad y la energía: un gatito muy activo puede agobiar a un gato mayor.

Notas de la primera semana ante la barrera
Día 8. Barrera alta en la puerta del cuarto de invitados, Mía a un lado y Leo al otro, a tres metros. Leo miró, parpadeó, se comió los premios y se puso a lavarse. Mía miraba desde la ventana, luego bajó hasta la barrera y olfateó. Cuatro minutos. Cerramos la puerta con los dos tranquilos.
Día 9. Lo mismo. Leo se quedó mirando fijo mucho rato, moviendo la cola. Lo dejamos al minuto. Volvemos dos días al intercambio de mantas.
Apuntar cada sesión muestra cuándo un paso fue demasiado grande, para que el siguiente sea más pequeño.
Si no sale como esperabas
¿Cuál es la mejor forma de presentar dos gatos?
Despacio, por etapas y al ritmo de tus gatos: habitación propia, intercambio de olores, comida y juego junto a la puerta cerrada, primera mirada tras una barrera y luego encuentros cortos. Cada paso dura hasta que los dos estén tranquilos. Cats Protection, Battersea, International Cat Care y la RSPCA describen más o menos el mismo orden.
¿Se puede presentar a dos gatos rápido?
No mucho. Para la AAFP va de unos días a unos meses, y para la RSPCA, de una semana a varios meses. Un gatito y un adulto pueden ir más rápido, dice Cats Protection, pero pasan igualmente por todos los pasos.
¿Cómo presentar dos gatos si uno es agresivo?
Vuelve al último paso en el que los dos estaban tranquilos y quédate ahí más tiempo, con más distancia y sesiones más cortas. Revisa que haya suficientes areneros, cuencos y sitios altos, repartidos para que cada uno llegue a lo suyo sin competir. Si la agresividad sigue, que el veterinario revise al gato y después consulta con un especialista en conducta felina.
¿Los dejo pelear hasta que se entiendan?
No. Sepáralos sin usar las manos, con un cartón o un cojín, y deja que cada uno se calme en su espacio. Cats Protection aconseja separar a los gatos que se pelean para evitar heridas y repetir después los pasos de la presentación más despacio.
¿Cómo presentar dos gatos adultos?
Con los mismos pasos, pero con más tiempo. Con un gatito todo puede ir más rápido, y dos adultos quizá nunca lleguen a ser amigos. Battersea considera un resultado sano que los gatos simplemente aprendan a tolerarse.
Fuentes y lecturas adicionales



